domingo, 12 de mayo de 2019

Paseando demonios y otros



Como aparecen, desaparecen, se derriten y se desvanecen.
Me recuerda una historia en el tren de Praga (República Checa) hacia Hungría, específicamente para Budapest.   Con una mochila en la espalda, una sonrisa de oreja a oreja y un ticket de Euro tren, era imparable. De repente un chico, con ojos azules, rubio y con unos hermosos dientes que saltaban a la vista en las traviesas sonrisas que tiraba desde el otro lado del vagón.
Su nombre era Paul, era un estudiante de derecho que estaba de vacaciones, como cosa rara, porque no me suele pasar. Me miraba y se reía, llegue a pensar que tenía la blusa al revés o que había algo en mi vestimenta que le causaba risa. De repente se acercó y me dijo “hola”, y le digo “hello”… él hablaba español, había pasado un año de Erasmus en Salamanca.

Me pide sentarse y le digo, por favor, claro en mi cabeza decía…ayyyayyayy!! Y empieza a preguntarme de donde era, que tenía una carita de inocencia preciosa, esas fueron sus palabras.  Claro, mi corazón saltaba de emoción, casi me da un paro cardiaco, él era como una mezcla de un Angel y un adonis. Vamos, un Dios en toda la extensión!

Le hable de mi madre mexicana, y el había estado en México de pequeño, al parecer su padre era ingeniero civil, y había trabajado en una empresa Noruega de construcción de puentes. La conversación fue más que agradable, puedo decir que creo que me enamore a primera vista.

De hecho, escribir esta historia me produce una extraña sonrisa, porque me hace recordar esos lindos ojos azules, esa melodiosa y hermosa voz, esa bondad que brotaba de su ser. Estuvimos en el tren, cerca de 7 horas, de las cuales, al menos 5 fueron de conversación sobre nuestros anhelos, sobre nuestros sueños y sobre el futuro.  No puedo negar que había una química muy especial, porque él era extremadamente dulce, además de guapo!  Pero era una persona extremadamente empática.

Paul, tenía una afición poco común, le gustaba cantar ópera. Recibía clases, y había pasado 6 meses en Milán estudiando con un cantante famoso.  Me dijo que habían sido los seis meses más fantásticos de sus entonces 26 años.  A todo esto, tengo que aclarar que mi tipo de hombre no es rubio, ni me gustan los ojos claros.  Me gustan los ojos oscuros, y los moreno claros, de pelo oscuro preferiblemente.  Para ejemplificar, Antonio Banderas.

Pero Paul, era muy especial, después del viaje, quedamos en contacto y nos escribíamos por email.  Me llego a ver a Madrid, en varias ocasiones y la amistad creció de muchas formas.  Sin embargo, al cabo de 8 años, nos perdimos la pista.  Sé que su dinámica familiar era complicada, un padre estricto y extremadamente mujeriego, y una madre que les dejo cuando él tenía apenas 8 años.  Les dejo por la nany!  Le veía de vez en cuando, pero no era una relación demasiado amigable.

Hace un par de años me encontré a un amigo en común, y me conto que Paul había muerto en un accidente.  Al parecer se metió alguna cantidad de drogas (costumbre adquirida en los últimos años), se subió a una moto acuática y entre el efecto de lo que se metió y un golpe que se dio con un olaje, cayó en el mar y nadie se dio cuenta.  Al siguiente día encontraron el cadáver a la orilla de la playa.
La noticia me afecto mucho, en el momento y años después, aun lamento no haber permanecido en contacto con él, de alguna manera hablar conmigo, le permitía sacar muchos demonios a pasear.  A partir de entonces, procuro no cerrar canal con nadie, y simplemente hablar con quiera sacar a pasear miedos, angustias y demonios.

domingo, 31 de marzo de 2019

Eso del online dating y los sapos y culebras que salen de las piedras



Quien es soltero a finales de los 20´s y sigue soltera a finales de los 30´s, sabe y entiende cuando hablo de sapos y culebras debajo de las piedras. Entre la emoción y los nervios de conocer a alguien nuevo, que solamente hemos visto en una o unas fotos.  De repente se aproxima un ser parecido al de las fotos, pero mantenemos la duda si es o no es, porque es más llenito, quizá más alto o más bajito de lo que está expuesto en las fotos y en la descripción. Incluso suelen ser unos años mayores a los que muestran en las fotos.

Llega el momento de la presentación, evidentemente de nuestra parte, también hay sorpresa, que si llevas las gafas nuevas que quizá no pusiste en la descripción de la aplicación, que quizá eres un poquita más llena o menos voluminosa de lo que ellos se imaginan, porque en las fotos solo pusiste las de rostro.  En fin, una serie de variables que pueden jugar en contra o a favor de ese primer momento de “Hola soy la persona con la que te has escrito por teléfono y que le has dicho cosas graciosas y algunas breves historietas de batallitas de juguete”.

El: ¿Qué tal?...
Ella: Bien, ¿ y tú?...
El: Muy bien…llueve y hace sol…
Ella: si el clima está cambiando mucho, no sabes que ponerte por la mañana porque hace frio y luego un calor que mata…
El: Uff! que fuerte el cambio climático…
·         (pero no quieres entrar a hablar a profundidad, porque tienes los creyentes en el cambio climático y los no creyentes  que además están en el poder, con lo cual, el tema se convierte en un tópico sensible).

Así que la pareja ve la carta, llega el camarero y piden.  Todo esto, si la primera cita es en un bar-restaurante, porque si es un café, quizá la cosa es más relajada.  Aunque cuando tienes el poder de decidir si es un café o un restaurante-bar, depende que tanto te gusta el individuo, el horario de ambos para coincidir y el interés (para sexo o para quien sabe).

Llegado el momento de pedir, pues los gustos del individuo pueden sugerir cosas interesantes de su carácter, o del tuyo.  Una copa de vino, blanco o tinto puede significar un gusto exquisito y sofisticado, una cerveza, tampoco minimiza la situación, pero si es agua…mmm!!! Sospechoso!!!
 Por ambas partes. No tiene nada de malo, pero te cuestionas muchas cosas, especialmente si has salido con alcohólicos medio drogadictos en alguna época de tu vida. 


La conversación, es difícil saber que preguntar y que no preguntar, a mí me ha tocado personas que no les gusta hablar de su familia o de ellos mismos.  A mí personalmente me cuesta hablar de mí, claro, cuando me desato…Dios parame!...porque no paro!

En general es difícil atinar el primer comentario de un tópico en el que ambos se sientan cómodos.  Sin embargo, creo que con la edad, los hombres se vuelven más abiertos para hablar de ellos, de su ambiente y de su vida en general.

La conversación fluye y él te cuenta que quizá tenga hijos, o no… que es divorciado y ha tenido varias amantes desde que se divorció, o que simplemente ha sido soltero porque no ha encontrado quien le comprenda como lo hace su madre.  Variables, variables, variables…como una clase de estadística.


Ya sobre casi el final de la comida, y de la botella de vino, si pediste vino para dos, porque igual él se pidió otra cosa.  En tu cabeza puede estar resonando; mmm… es follable, mmm… me gusta su boca, mmm… que bonitas manos, mmm…está muy viejo, oh… nunca me he tirado un hombre tan viejo y me da morbo.  Ay!

Imagino que en la cabeza del individuo, debe preguntarse, y esta mujercita ¿qué quiere?, me ve la boca y me ve los ojos, pero quizá solo quiere comer.  Busca sexo, o busca relación, aunque me gustan sus ojos y tiene unas tetas increíbles. 

Honestamente, Realmente, lo que pasa por la cabeza de un hombre, para mí es un misterio.
Se acaba la cena, traen la cuenta y viene el momento de pagar, en mi cultura latina, un hombre siempre paga, pero como he sido criada en Europa y Estados Unidos.  Siempre pido ir a la mitad, cosa que depende el origen étnico y cultural del individuo, puede sentirse:

        1.  Latino machista: Agredido
        2. Latino criado en USA/Europa: Agradecido
        3. Americano o Europeo: Normal
        4. Asiático, Africano y Latin lover: Esta mujer está loca!

Termina la cena, y el momento… ¿te acompaño al automóvil?... si me gusta, le digo que si, si me parece una rata de dos patas con complejos de tigre amansado.  Definitivamente, no…gracias, me tengo que ir corriendo.

Si la química sexual, es única y tienen un imán en medio de las piernas… Pues quizá, ya les contare en otro post, que puede pasar.








Los planos acuerdos y los exaltantes momentos


Los planos acuerdos y los exaltantes momentos de pasiones

Todas las relaciones tienen acuerdos, sean generados por la razon o porque organicamente salen de las entrañas de los involucrados, regularmente son planos, son palabras escritas en papel quiza, escritas o descritas en la mente de quien los contempla, quiza.  La verdad es que es demasiado optimista pensar que los acuerdos contemplen los altos y bajos de las relaciones humanas.


Estos altos y bajos, les vamos a llamar exaltaciones, y esta palabra describira los efectos de las pasiones, esa energia sobervia, imaginada roja con fuerza que mueve a los seres humanos a realizar bandalizaciones del alma, que incluso mueve al ser humana a ser mas humano en ocasiones o a ser un animal salvaje.