domingo, 18 de octubre de 2020

Los muebles de casa y el vecino super sexy

 

La historia empieza un día a las 7 de la tarde, cuando iba caminando del metro a mi casa, era una agradable caminata de 15 minutos, o menos, pero me gustaba ir despacito, apreciando cada esquina de la calle del Pez, ir viendo por las ventanas de los comercios, los restaurantes y los edificios coloridos,  cada espacio a mi alrededor.   Un día el portón de la casa de al lado de mi edificio, estaba abierto y me causo curiosidad, era azul oscuro y de adentro salía una luz brillante como fuego, al lado estaba la puerta de entrada para ese edificio. En ese momento, asome mi cabeza y veo una revelación, una fantasía erótica hecha realidad. Un hombre, de aproximadamente un metro, ochenta y cinco, moreno claro, pelo oscuro, en overol con tirantes, de lado derecho estaba suelto, un cuerpo súper atlético, con masa corporal al estilo Hugh Hackman en Wolverine, y unos lentes para cubrir la vista de las chispas que salían de un soplador de fuego.  

¡Bárbaro!   ¡Escandalosamente guapo! ¡Buenísimo, lo siguiente a espectacular...como dicen en España, súper macizo!

Sin ningún tipo de reparo, mi cabeza se quedó viéndole fijamente, y mi quijada a punto de caer, de tremenda sorpresa, asombro, admiración, impresión, no sé qué calificativo usar, solo puedo decir que descaradamente le vi como un diabético, ve un bombón y lo desea, pero no se lo puede comer, solamente babea con ojos de ansia, afán y sed.

Este hombre que parece salido de una fantasía erótica para mujeres.  Para de soldar, se voltea, remueve los lentes protectores de su cara, y Dios… que ojos, que boca, una nariz digna de Dios Griego Mediterráneo.  Me dice, con una voz profunda; ¿te puedo ayudar en algo?  No sabía que contestar, porque no vi lo que había a su alrededor, solamente tenía la vista en su carnosa boquita, que veía mover para arriba y para abajo, sin dejar de pensar “qué bueno esta Dios mío”, de repente veo un mueble y lo primero que se me ocurrió decirle fue; ¿vendes el mueble?  - El me respondió, ¡que sí!

Mi corazón no para de latir, y realmente no tenía mucho control sobre mí, porque creo que andaba con las hormonas sueltas, que ya me tocaba la visita de Andrés, el que viene cada mes, (el periodo).  Lo cierto es que tengo la característica de que los hombres que me gustan mucho, me ponen muy nerviosa, suelo tener un alto grado de templanza, en general, en las diversas situaciones de la vida, pero con los hombres, me pierdo. Así que empecé a preguntarle, si era nuevo en el vecindario, y me dijo que llevaba dos años viviendo ahí con su novia, je... ¡el mensaje era claro!  El tenía novia, y había percibido mi descarada apreciación a su belleza.

Entonces, le pedí que me mostrara los muebles, y me conto que era curador de muebles antiguos, y que en los últimos 6 meses se dedicaba a rescatar muebles usados, los renovaba y los vendía, que era su negocio de invierno, que durante el verano tenía un negocio de venta de trajes de baño con su novia.  Curiosa mezcla de negocios, - ¡pensé! -  Y luego, el volteo y me dijo, - es que también soy actor y es difícil conseguir buenos papeles, pero que además que te den sostenibilidad, ¡pues!  me defiendo con mis negocios y mi chica, ¡que es fantástica!  En mi cabeza pensaba, ¡qué vergüenza, era demasiado evidente la baba que caía de mi boca cuando le miraba.   Pero la verdad, es que hacía meses atrás yo andaba en la búsqueda de una cajonera, me daba pereza ir a Ikea de Vallecas, que me quedaba a dos horas en metro y luego regresar con el peso del paquete, así que había retrasado esa compra lo más que podía.  De repente, veo una cajonera negra, renovada, preciosa, y le digo; - cuánto cuesta? - Él me dice que son setenta y cinco euros, yo le digo que si me la deja en sesenta se la compro inmediatamente, porque cargaba cincuenta euros en mi bolso, los acababa de sacar para comprar fruta en las tiendas del barrio.  Y me lo dejo en sesenta, le di lo que cargaba y que iba por lo que me restaba a casa, pero él tenía grabación, porque estaba haciendo una serie de televisión y tenía llamado.  Casi muero, cuando me dice eso, resulta que era un actor reconocido, y bueno, quedamos en que al día siguiente iría a recoger el mueble y le llevaría los diez euros que faltaban.  A todo esto, vivíamos exactamente al lado, mi numero era el 18 y el de él era el 16.

Al día siguiente llegue a la misma hora, toque la puerta y a la espera de ver esa boquita sabrosa y carnosa, me abre la puerta su novia.   Me dijo, ¿eres Cris?  – y le respondí que si – y me dice, que Roberto iba de salida a su trabajo y que ella me ayudaría a llevar el mueble a mi casa.  La sensación que tuve, fue como la de novia de pueblo, ¡alborotada y plantada!  Llegue maquillada, en mis buenos trapos y olorosa.  Pero bueno, entre jalada de mueble por aquí, y jalada por allá, llegamos a mi casa, le invite un café y hablamos por horas, una chica encantadora, emprendedora y fantástica persona, teníamos en común amistades y nos hicimos muy amigas.  Al final, sin ningún reparo, le dije que su novio me parecía un altar a la belleza masculina.   Al cabo de tiempo, me invitaban a cenar, a charlar con un vino en la mesa, y nos hicimos amigos, más de ella que dé el.   Un día, le ofrecieron un trabajo permanente en una televisora y habían decidido mudarse, porque la empresa quedaba a hora y media de su casa actual y él iba en moto, y había tenido un par de sustos en su recorrido al trabajo.   Y sin más, ella me ofreció los hermosos muebles que tenía para la tele, una hermosa vitrina blanca, mesas de noche y un par de libreras, yo estaba en proceso de mudanza también, así que fue un regalo de Dios, realmente me venían como anillo al dedo, para mi nueva casa.  Nos despedimos y lamento no haberme quedado con su contacto, no había Facebook todavía, sé que al cabo de un par de años su relación termino, porque el aparecía en revistas del corazón y andaba con una coprotagonista de la serie en donde trabajaba.   Pero esos muebles, me dieron una vida en casa, única, eran singulares y le daban un ambiente vintage que parecía de diseñador, cuando habían sido renovados y regalados.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Viajes para Remiendos del Corazón y del Alma

 

Dicen que si te pasa algo, viajes, que si no te pasa nada, que viajes, pero que viajes para vivir y sentir. Pues sí, es la mejor manera de remendar un corazón roto, de aliviar algunas penas, o de simplemente cambiar de perspectiva y analizar desde otro punto, todas las cosas que pasan alrededor. 

 Años atrás, me rompieron el corazón en pedazos, hoy recibí este libro, "El Viaje", tenía meses de estar esperándolo, y me emocione tanto que empecé a leerlo sin parar, y cada vez que iba descubriendo una página nueva, me identificaba más y más con el proceso de la autora.    

 

Evidentemente, la experiencia de viajar y de aprendizaje es muy distinta para todos, pero no dejo de pensar y recordar en un viaje que cambio mi perspectiva de vida.  Porque fue sanador y porque me permitió enfocarme y priorizar otras cosas, que cuando te rompen el corzon no eres capaz de ver, porque estas tan herido que solo alcanzas a sentir, pero no a pensar.

Todo comenzó un 27 de marzo, le pedí al amor de mi vida, que comiéramos juntos porque necesitaba decirle que lo quería y que quería estar con él, nada más.  Lamentablemente su respuesta fue simplemente que no quería compromiso y que me quería mucho, pero que sabía que si formalizábamos, él no iba a cumplir como pareja comprometida con una persona.  Así que me tome un whisky en las rocas, y salí a llorar por horas a un parque con las pocas servilletas que me lleve del restaurante.  

¿Porque al parque? porque estaba viviendo en casa de los padres de mi amado, yo estaba como estudiante internacional en la ciudad y bueno, su familia me acogió un tiempo hasta que conseguí donde vivir compartiendo casa con otras tres chicas. 

Así que en el momento de las confesiones pues no podía regresar y llorar en mi cuarto como una chica normal, con el corazón roto. Sin embargo, estaba muy triste, podría decir que deprimida y se me quito el hambre, y las ganas de salir de las sabanas.  La madre de mi amado, entendió que había algo mal conmigo, yo le dije que simplemente tenía malestar estomacal debido al estrés y una gastritis exagerada.  Pero recuerdo escuchar una conversación de ella con su hijo, diciéndole que me miraba muy mal y que no sabía que me pasaba, el si lo sabía, pero dijo que quizá era melancolía por estar lejos de casa.  Ese día, entendí que tenía que cambiar mi actitud, que debía maquillar mi tristeza como fuera, salir con una sonrisa de oreja a oreja.

El primero de abril, me cambie de casa, encontré una habitación en un apartamento con otras tres chicas, me fui sin si quiera tener sabanas en la nueva casa. Pero hice mi espacio nuevo, un nido de consuelo para llorar libremente e iniciar el proceso de recuperación que necesitaría para poner mi corazón en remiendo.  Para ese entonces, mi amiga Sarita, que fue compañera de colegio desde los 8 años, me escribió un email, contándome que estaba en Roma, haciendo un Master y que sería bueno vernos puesto que yo estaba en España.   Así que ni tardía ni perezosa, me compre un vuelo a Roma para principios de Mayo, el tema es que en los meses anteriores yo había empezado a trabajar en un proyectito a lo largo de Europa, y el 5 de mayo tenía que estar en Grecia. Que cosas, no!!!

Lo único que puedo decir para cerrar este post, es que fue un viaje que me cambio la vida, fueron 5 días de aventuras (ya las contare en otros post), risas y sobre todo de mostrarme a mí misma cosas de las que soy capaz, y que nunca pensé que lo fuera!




miércoles, 16 de septiembre de 2020

Lady Bird y el Loco Amor de Madre

Las películas, los recuerdos y los sentimientos. En muchas ocasiones cuando veo una película, me recuerda momentos de mi vida, por la época en la que la vi, con quien la vi o porque dentro la trama, existe una temática que me identifica como ser humano, como mujer, como hija, o como trabajadora.

                                      

 El éxito de ¨El Diablo se viste de Prada¨, radica en que todos podemos identificarnos con un jefe ¨destroyer¨ cómo Miranda Presley, ¨BRIDGET Jones nos recuerda lo difícil que son las relaciones cuando llegas a una edad en donde la mayoría de personas ya están atadas y sujetas a las normas generales de la sociedad. En fin, las llamadas ¨chick flicks¨ son comedias románticas que pueden ser un escape, o simplemente un respiro para reír al frente de la televisión con una mantita y un buen vino.

Pero en este caso, la película que me recuerda las relaciones entre madre e hija, es ¨Lady Bird¨, la estuve viendo anoche, por décima vez, o quizá más.  La ópera prima de Greta Gerwing que nos transporta a Sacramento California a principios de los años dos mil.  La historia de una joven a punto de cumplir la mayoría de edad, graduarse del colegio, que por cierto es religioso, y salir finalmente a explorar el mundo.  Dentro de esta trama, pues se encuentran pequeñas historias o batallitas a las que se tiene que enfrentar y que son parte de su evolución como ser humano, pero hay ciertos elementos que son vistos desde una lupa que permite ver su transformación en mujer.

Una trama dentro de la trama, valga la redundancia, es la relación con la madre, una mujer que ha luchado para salir adelante, que se ha levantado de la nada y ejerce un importante papel en la vida de su hija, de su familia en general.  Un torbellino y centro de huracán, con una fuerte personalidad, avasallante que necesita ser el foco transmisor y receptor de la luz que brinda.  Me recuerda a mi madre, muchas escenas, peleas y actitudes de la madre y de “Lady Bird”, me recuerdan las peleas, las charlas y los momentos con mi madre.  En un momento de la historia, el padre, le pide a la protagonista que tenga paciencia con su progenitora, que ambas tienen personalidades fuertes y que ambas se aman profundamente, curiosamente, es lo que siempre me dice mi padre.  

Viendo la película puedo ver cosas de mí y de mi madre, que en perspectiva, me hacen entenderla más, y me hacen entender aún más, las dinámicas de nuestra relación.  Las peleas de ¨no arrastres los pies, o estas cansada¨, me recuerdan ciertos regaños y peleas porque tan joven y tan cansada.  Hay una escena en donde la protagonista se tira del coche en movimiento, en medio de una pelea con su madre, y me recuerda alguna locura parecida en donde expresaba mis ganas de morir y expresaba mis instintos suicidas.  Pero también hay momentos de la madre, en donde sale la mujer hecha a sí misma, que ha sufrido escasez o situaciones de pena, y que restriega a su hija todas cosas que le ha dado en pos de darle una mejor vida, que ella no pudo tener.  Esas escenas son especialmente dolorosas, molestos, a nadie le gusta que le restrieguen las cosas que se hacen por ellos, y cuando eres un hijo que sabes el trabajo de tus padres y a veces no pides y dejas de hacer cosas, precisamente porque no quieres abusar de su bondad.  También se ve una mujer vulnerable, y en defensa de esa posición es aún más dura con su hija, no sé si para hacerla más fuerte o simplemente que no conoce otra forma de amor. 

Una cosa tengo clara, muchas madres son con sus hijas extremadamente duras, no porque no te quieran, sino porque es la única forma de amor que conocen.  La escritora y directora Greta Gerwing, se inspiró en su propia vida y en su propia madre para desarrollar los personajes de su película.  Efectivamente su madre pertenece a la misma generación de mi madre, “Baby Boomer” y pertenecen a una generación que sufrió cambios sociales súper radicales, no solamente por los cambios sociales de la humanidad, pero también emocionalmente pertenecen a esa generación cuyos padres respetaban las rígidas normas sociales y había poca expresividad, por lo tanto crecieron sin afecto, no porque no les quisieran, más bien aprendieron a recibir y dar pocas muestras de amor.  El cambio radical lo dieron ellos con sus hijos, los baby boomer, transformaron la sociedad, son la generación de los hippies, de los derechos civiles, del feminismo y de la creación de la súper mujer, que trabaja y lleva la casa.   En fin, son mujeres hechas a sí mismas, con diferentes historias de amor y desamor, pero que aman entrañablemente a sus hijos y que su forma de amor es precisamente ensenarles a defenderse a sí mismos.

 


domingo, 12 de mayo de 2019

Paseando demonios y otros



Como aparecen, desaparecen, se derriten y se desvanecen.
Me recuerda una historia en el tren de Praga (República Checa) hacia Hungría, específicamente para Budapest.   Con una mochila en la espalda, una sonrisa de oreja a oreja y un ticket de Euro tren, era imparable. De repente un chico, con ojos azules, rubio y con unos hermosos dientes que saltaban a la vista en las traviesas sonrisas que tiraba desde el otro lado del vagón.
Su nombre era Paul, era un estudiante de derecho que estaba de vacaciones, como cosa rara, porque no me suele pasar. Me miraba y se reía, llegue a pensar que tenía la blusa al revés o que había algo en mi vestimenta que le causaba risa. De repente se acercó y me dijo “hola”, y le digo “hello”… él hablaba español, había pasado un año de Erasmus en Salamanca.

Me pide sentarse y le digo, por favor, claro en mi cabeza decía…ayyyayyayy!! Y empieza a preguntarme de donde era, que tenía una carita de inocencia preciosa, esas fueron sus palabras.  Claro, mi corazón saltaba de emoción, casi me da un paro cardiaco, él era como una mezcla de un Angel y un adonis. Vamos, un Dios en toda la extensión!

Le hable de mi madre mexicana, y el había estado en México de pequeño, al parecer su padre era ingeniero civil, y había trabajado en una empresa Noruega de construcción de puentes. La conversación fue más que agradable, puedo decir que creo que me enamore a primera vista.

De hecho, escribir esta historia me produce una extraña sonrisa, porque me hace recordar esos lindos ojos azules, esa melodiosa y hermosa voz, esa bondad que brotaba de su ser. Estuvimos en el tren, cerca de 7 horas, de las cuales, al menos 5 fueron de conversación sobre nuestros anhelos, sobre nuestros sueños y sobre el futuro.  No puedo negar que había una química muy especial, porque él era extremadamente dulce, además de guapo!  Pero era una persona extremadamente empática.

Paul, tenía una afición poco común, le gustaba cantar ópera. Recibía clases, y había pasado 6 meses en Milán estudiando con un cantante famoso.  Me dijo que habían sido los seis meses más fantásticos de sus entonces 26 años.  A todo esto, tengo que aclarar que mi tipo de hombre no es rubio, ni me gustan los ojos claros.  Me gustan los ojos oscuros, y los moreno claros, de pelo oscuro preferiblemente.  Para ejemplificar, Antonio Banderas.

Pero Paul, era muy especial, después del viaje, quedamos en contacto y nos escribíamos por email.  Me llego a ver a Madrid, en varias ocasiones y la amistad creció de muchas formas.  Sin embargo, al cabo de 8 años, nos perdimos la pista.  Sé que su dinámica familiar era complicada, un padre estricto y extremadamente mujeriego, y una madre que les dejo cuando él tenía apenas 8 años.  Les dejo por la nany!  Le veía de vez en cuando, pero no era una relación demasiado amigable.

Hace un par de años me encontré a un amigo en común, y me conto que Paul había muerto en un accidente.  Al parecer se metió alguna cantidad de drogas (costumbre adquirida en los últimos años), se subió a una moto acuática y entre el efecto de lo que se metió y un golpe que se dio con un olaje, cayó en el mar y nadie se dio cuenta.  Al siguiente día encontraron el cadáver a la orilla de la playa.
La noticia me afecto mucho, en el momento y años después, aun lamento no haber permanecido en contacto con él, de alguna manera hablar conmigo, le permitía sacar muchos demonios a pasear.  A partir de entonces, procuro no cerrar canal con nadie, y simplemente hablar con quiera sacar a pasear miedos, angustias y demonios.

domingo, 31 de marzo de 2019

Eso del online dating y los sapos y culebras que salen de las piedras



Quien es soltero a finales de los 20´s y sigue soltera a finales de los 30´s, sabe y entiende cuando hablo de sapos y culebras debajo de las piedras. Entre la emoción y los nervios de conocer a alguien nuevo, que solamente hemos visto en una o unas fotos.  De repente se aproxima un ser parecido al de las fotos, pero mantenemos la duda si es o no es, porque es más llenito, quizá más alto o más bajito de lo que está expuesto en las fotos y en la descripción. Incluso suelen ser unos años mayores a los que muestran en las fotos.

Llega el momento de la presentación, evidentemente de nuestra parte, también hay sorpresa, que si llevas las gafas nuevas que quizá no pusiste en la descripción de la aplicación, que quizá eres un poquita más llena o menos voluminosa de lo que ellos se imaginan, porque en las fotos solo pusiste las de rostro.  En fin, una serie de variables que pueden jugar en contra o a favor de ese primer momento de “Hola soy la persona con la que te has escrito por teléfono y que le has dicho cosas graciosas y algunas breves historietas de batallitas de juguete”.

El: ¿Qué tal?...
Ella: Bien, ¿ y tú?...
El: Muy bien…llueve y hace sol…
Ella: si el clima está cambiando mucho, no sabes que ponerte por la mañana porque hace frio y luego un calor que mata…
El: Uff! que fuerte el cambio climático…
·         (pero no quieres entrar a hablar a profundidad, porque tienes los creyentes en el cambio climático y los no creyentes  que además están en el poder, con lo cual, el tema se convierte en un tópico sensible).

Así que la pareja ve la carta, llega el camarero y piden.  Todo esto, si la primera cita es en un bar-restaurante, porque si es un café, quizá la cosa es más relajada.  Aunque cuando tienes el poder de decidir si es un café o un restaurante-bar, depende que tanto te gusta el individuo, el horario de ambos para coincidir y el interés (para sexo o para quien sabe).

Llegado el momento de pedir, pues los gustos del individuo pueden sugerir cosas interesantes de su carácter, o del tuyo.  Una copa de vino, blanco o tinto puede significar un gusto exquisito y sofisticado, una cerveza, tampoco minimiza la situación, pero si es agua…mmm!!! Sospechoso!!!
 Por ambas partes. No tiene nada de malo, pero te cuestionas muchas cosas, especialmente si has salido con alcohólicos medio drogadictos en alguna época de tu vida. 


La conversación, es difícil saber que preguntar y que no preguntar, a mí me ha tocado personas que no les gusta hablar de su familia o de ellos mismos.  A mí personalmente me cuesta hablar de mí, claro, cuando me desato…Dios parame!...porque no paro!

En general es difícil atinar el primer comentario de un tópico en el que ambos se sientan cómodos.  Sin embargo, creo que con la edad, los hombres se vuelven más abiertos para hablar de ellos, de su ambiente y de su vida en general.

La conversación fluye y él te cuenta que quizá tenga hijos, o no… que es divorciado y ha tenido varias amantes desde que se divorció, o que simplemente ha sido soltero porque no ha encontrado quien le comprenda como lo hace su madre.  Variables, variables, variables…como una clase de estadística.


Ya sobre casi el final de la comida, y de la botella de vino, si pediste vino para dos, porque igual él se pidió otra cosa.  En tu cabeza puede estar resonando; mmm… es follable, mmm… me gusta su boca, mmm… que bonitas manos, mmm…está muy viejo, oh… nunca me he tirado un hombre tan viejo y me da morbo.  Ay!

Imagino que en la cabeza del individuo, debe preguntarse, y esta mujercita ¿qué quiere?, me ve la boca y me ve los ojos, pero quizá solo quiere comer.  Busca sexo, o busca relación, aunque me gustan sus ojos y tiene unas tetas increíbles. 

Honestamente, Realmente, lo que pasa por la cabeza de un hombre, para mí es un misterio.
Se acaba la cena, traen la cuenta y viene el momento de pagar, en mi cultura latina, un hombre siempre paga, pero como he sido criada en Europa y Estados Unidos.  Siempre pido ir a la mitad, cosa que depende el origen étnico y cultural del individuo, puede sentirse:

        1.  Latino machista: Agredido
        2. Latino criado en USA/Europa: Agradecido
        3. Americano o Europeo: Normal
        4. Asiático, Africano y Latin lover: Esta mujer está loca!

Termina la cena, y el momento… ¿te acompaño al automóvil?... si me gusta, le digo que si, si me parece una rata de dos patas con complejos de tigre amansado.  Definitivamente, no…gracias, me tengo que ir corriendo.

Si la química sexual, es única y tienen un imán en medio de las piernas… Pues quizá, ya les contare en otro post, que puede pasar.








Los planos acuerdos y los exaltantes momentos


Los planos acuerdos y los exaltantes momentos de pasiones

Todas las relaciones tienen acuerdos, sean generados por la razon o porque organicamente salen de las entrañas de los involucrados, regularmente son planos, son palabras escritas en papel quiza, escritas o descritas en la mente de quien los contempla, quiza.  La verdad es que es demasiado optimista pensar que los acuerdos contemplen los altos y bajos de las relaciones humanas.


Estos altos y bajos, les vamos a llamar exaltaciones, y esta palabra describira los efectos de las pasiones, esa energia sobervia, imaginada roja con fuerza que mueve a los seres humanos a realizar bandalizaciones del alma, que incluso mueve al ser humana a ser mas humano en ocasiones o a ser un animal salvaje.






sábado, 23 de septiembre de 2017

Quien diablos es Alberto? alguien que me dio un "kiss" al estilo Prince


Viendo youtube en mi súper televisión, de repente sale esta canción de Prince "kiss" y lo veo moverse, bailar y cantar, y me recordó tanto a un rollo callejero, que tuve en plena Gran Vía de Madrid.

Una noche, de regreso con unas cuantas copichuelas encima, venía con mi amiga querida del alma, casi mi hermana, mi pequeña Lulu, yo le decía así porque es un ser adorable 10 años menor, pero con una madurez mental y emocional que mucha gente con 20 años más quisiera tener.  Ella ha enfrentado la vida estoicamente, con valentía y desafiando cualquier tipo de complejo o trauma habido en su compleja existencia. Por eso y porque la quiero más que como a una hermana, la admiro y la respeto enormemente.

De repente se nos cruzan dos individuos en la cera y nos piden direcciones, no sé cómo, porque no lo recuerdo con detalle y eso que me considero una borracha con buena memoria (solamente tengo la imagen del chico apretando mi culo, con mi consentimiento, claro y metiendo su lengua hasta mi garganta). Lo cierto es que pase alrededor de 45 minutos besuqueándome con él, en una esquina de H&M de la calle Fuencarral, a día de hoy es imposible pasar por una tienda de estas, sin que ese recuerdo (el de la lengua en mi garganta) se apodere de mí, y empiece a reír o a llorar.

Mi pequeña Lulu, después de 50 minutos hablando cualquier estupidez con el amigo de mi ligue, volteo sus lindos ojitos a donde yo estaba casi sin pantalones en plena calle a las 4:00 am. y tuvo el arranque instintivo de saltar hacia mí y coger mi mano y de decir... "nos vamos"... y yo todavía le dije que no. Pero era tal pasión (pasión de gavilanes) que no me soltaba del hombrecillo.  Total, le doy una tarjeta de mi trabajo, terrible!!!...big mistake...el lunes por la mañana llama a mi oficina y pide hablar conmigo, me lo pasan mis inocentes compañeras y me dice..."te acuerdas de mí, soy Alberto",  el primer pensamiento que paso por mi cabeza fue...quién diablos es Alberto? en ese preciso momento pasa por mi cabeza la imagen ya descrita en las líneas de arriba (el de la lengua en mi garganta en la esquina del H&M de la calle Fuencarral).

Iniciamos una conversación telefónica, en donde mi voz temblaba, el sonaba extremadamente emocionado y lo único que escuchaba mi cabeza (porque no podía pensar de la vergüenza) era..."que culo por dios, que culo por dios, tenemos que vernos hoy"... evidentemente accedí a verlo pero dos días después, quedamos en el National Geographic café, yo no le recordaba mucho, el tampoco a mi, nos vimos y era una extraña conminación entre Prince y guardianes de la bahía.  Tenía un cuerpecito musculoso y bien hechizo, era bajito, casi de mi estatura (yo mido 1.63 cm.) y tenía un estilo de vida ultra alternativo.

La historia de Alberto, era un alto (de cargo, porque de tamaño nada) ejecutivo de una empresa de productos de consumo masivo, un día en medio de la crisis que vivía España en 2008 decidió renunciar a su trabajo (como acto de rebeldía y solidaridad con las 120 personas que habían despedido en su empresa).   Su novia le dejo por otro alto ejecutivo que no renuncio a la empresa, al que le aumentaron el salario y que era un poquito más alto de tamaño que mi ligue en cuestión.  Así que  Alberto  tomo la decisión de poner en alquiler su apartamento de tres habitaciones en San Sebastian de los Reyes, Madrid. Con el dinero que tenía ahorrado, compro un billete a Nepal y se embarcó en la aventura de viajar y buscar nuevos destinos para explorar, paso dos años viajando sin parar y gastando sus ahorros, cuando llego el momento de regresar a Madrid, se dio cuenta que su vida tenía sentido haciendo lo que amaba (viajar).  Tomo entonces la decisión de pasar los veranos en Madrid trabajando como salvavidas en dos o tres piscinas locales (yo no sabía que esa profesión  dejaba tanto dinero), se quedaba en casa de su madre y entre lo que ahorraba en verano, lo que sacaba del alquiler de su apartamento de tres habitaciones, y uno que otro trabajito por ahí, podía pasar viajando un 80% del año.

Tomamos café, dos para ser exactos, yo me pedí un Moccachino y el un Capuchino con leche de soja porque él se había vuelto intolerante a la lactosa.  Hablamos de su vida y de la mía, me decía que era extremadamente dulce y que quería amanecer conmigo abrazado en la cama. Me decía que tenía pinta de ser una chica extremadamente inteligente y bien posesionada, que el buscaba una "sugar mama" y yo sinceramente no estaba en ninguna posición para ser "sugar mama" de nadie, especialmente de Alberto.   Salimos de ahi y nos fuimos por un par de cervezas en un bar de a lado, nos tomamos unas cuantas, no muchas quizá dos o tres, pero lo necesario para activar las hormonas masculinas y femeninas, acabamos besándonos pornográficamente medio desnudos EN LA CALLE a las 2:00am.  Quizá si tomamos más de dos o tres cervezas, pensándolo bien.

Me fui a casa y no le volví a ver y no sé qué seria del pobre hombre, siguió llamándome por varias semanas, a mi móvil, al trabajo, me enviaba emails, me enviaba textos pero no me gustaba, así que lo deje malamente caliente, como rata hambrienta. Me consuela saber que siguió viajando y que seguramente es muy feliz.